12 de febrero de 2012

Descalzo y solo: Afirmaciones para explicar la muerte de un niño

Este niño murió de deshidratación

o desnutrición, si prefieres.

Pero murió de algo más

que no cabe en un certificado de defunción

en una historia

en un lamento.

Murió de atraversar descalzo y solo

el dolor largo

murió de tener siglos de hambre y frío

murió de no tener sueños pintados con lápices de colores

murió por ignorar la sonrisa

y la brevedad de los domingos

y lo que se esconde bajo la carpa del circo.

Y murió también de intercambio desigual

de imperialismo

de bloqueo

de dólar financista de la muerte

de congresistas complacientes

aprobando presupuestos de horror

murió de todo eso que te parecerá panfleto

pero… que ya ves, mata.

Este niño también murió de tí y de mí

que enredamos nuestros pies en papeles y discursos

cuando había que correr a apuñalar su muerte.

Ahora que se nos fue de las manos

como un diminuto insecto maravilloso

que se escara irremediablemente

ayúdame a replantearme el mundo

porque la muerte de un solo niño

es una condición

terriblemente suficiente

y urgentemente necesaria

para replantearse el mundo.

Hay pues que ajustar tuercas

y remover resortes

y voltear estructuras

y señalar culpables

con nombres y apellidos y cuentas bancarias.

Ayúdame porque yo tengo miedo de odiar

y no me importa el amor

si se muere un niño.

Por Mariana Yonusg Blanco