15 de marzo de 2013

La Presidenta puso a la diabetes en el centro de una polémica.

La frase fue pronunciada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante el discurso de presentación del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación: “la diabetes es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo, porque son sedentarios, porque comen mucho”, dijo. Y la siguió una polémica que tuvo como principal escenario a las redes sociales y a la que se sumó más tarde la voz de especialistas y ONGs que trabajan en la materia.

La razón de la controversia es que, según datos oficiales y otros manejados por las mencionadas entidades, la diabetes tiende a relacionarse, cada vez más, con la pobreza y los contextos desfavorables.

La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, correspondiente a 2011, indica que el 9,6% de la población argentina tiene diabetes o glucemia elevada. Según ese trabajo: “el menor nivel de ingresos se relacionó significativamente con la prevalencia de diabetes o glucemia elevada a nivel nacional, siendo en el estrato de ingresos de entre 0 y 1750 pesos de 10,3%, en el de 1.750 a 4.000 de 9,3% y en el de más de 4.000 de 7,3%.

Según el mismo trabajo, otro factor que se vincula con las más altas tasa de diabetes es el nivel educativo: la mayor prevalencia está entre los que tienen primaria incompleta (15,3%) contra el 7,4% de los que completaron el nivel secundario o ingresaron en la facultad.

Cristina Kirchner hizo el polémico comentario cuando se refería al Proyecto Yacón. El yacón es un tubérculo que se utiliza para el tratamiento de la diabetes y con el cual trabaja un laboratorio argentino para producirlo en escala.

“Hay 80 millones de diabéticos en el mundo que además tienen alto poder adquisitivo. La diabetes es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo, porque son sedentarios y comen mucho”, dijo.

La frase motivó comentarios de expertos en diabetes y ONGs que trabajan en el tema: la diabetes Tipo 1 es un problema autoinmune y aunque la diabetes Tipo 2 tiene relación con la dieta y el ejercicio, afecta a ricos y pobres por igual, dijeron. Y en muchos países esta enfermedad crónica crece más rápidamente entre los pobres, según los datos manejados por la Federación Internacional de Diabetes.

El el marco de la polémica y consultado por este diario, el director del CENEXA (Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada, dependiente de la UNLP) Juan José Gagliardino, indicó que “la diabetes afecta a gente de cualquier clase social y según los pronósticos de la FID, el problema se profundizará en el futuro en los países en desarrollo. La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo indica que la tasa más alta de diabetes se registra en nuestro país en los sectores con menor poder adquisitivo”.

Gagliardino consideró, no obstante, que “existe un preconcepto que asocia a la obesidad (factor de riesgo de diabetes) con el alto poder adquisitivo, cuando la obesidad también golpea más en los sectores postergados y menos informados en nuestro país. Del mismo modo, otros factores de riesgo de diabetes, como el desorden en las comidas se presentan en la sociedad moderna en todas las clases sociales”.

Dos millones son los diabéticos diagnosticados que hay en la Argentina. Se estima que a ese número se suman otros dos millones que padecen la enfermedad y no lo saben. El 90% de los afectados tiene diabetes tipo 2.