¿Conocés la EPOC? La única opción es dejar de fumar.
La disnea (falta de aire o de aliento), la excesiva producción de moco o flema y de esputo, y la tos crónica conocida como “tos del fumador” pueden indicar la presencia de alguna de las dolencias crónicas que forman parte de la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). En realidad, este es un concepto general que -según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- abarca otras entidades, como las bronquitis crónicas y el enfisema pulmonar y las incluye en la diagnosis de la EPOC.
Justamente entre hoy y mañana, el Siprosa y la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria desarrollarán en el Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda, una campaña con folletos y espirometría para que la población se informe sobre la EPOC, se detecten casos, y se genere conciencia acerca del mal irreversible, progresivo y letal si no se lo detecta y trata a tiempo. “Vamos a motivar a la población para que deje de fumar, ya que la principal causa de la EPOC es el tabaco”, precisa la doctora Marcela Collante, especialista del servicio de Tisioneumonología del Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda y coordinadora del consultorio de cesación tabáquica.
‘’El cigarrillo, es responsable del 95 % de los casos de EPOC porque tiene 7.000 sustancias tóxicas (ácido cianhídrico, DDT, arsénico, amoníaco y cianuro, etc.) y 70 sustancias cancerígenas. Además contiene monóxido de carbono (que desplaza al oxígeno y por eso los fumadores siempre están cansados, agotados) y nicotina, que es la responsable de la adicción. El hábito de fumar crea triple dependencia: física, psíquica y social. De ahí que el tratamiento para la cesación tabáquica lo abordemos desde los tres aspectos’’, aseguró la especialista.

