9 de agosto de 2011

Con los ojos abiertos para la siembra

Con una implantación correcta, los cultivos abren la puerta a los mejores rendimientos. Qué tener en cuenta.

Hay muchos factores por los cuales un productor o contratista elige una máquina. A veces, la fidelidad a una marca; en otros casos, los implementos que incorpora. Cuando no se puede adquirir un equipo nuevo, el productor debe conocer los elementos técnicos que harán de su sembradora una mejor herramienta. Hernán Ferrari, del área de mecanización agrícola del INTA Concepción, asegura que “si se regula bien la máquina, se utilizan los componentes correctos en cada situación, y se hace un buen mantenimiento, la diferencia de rentabilidad del sistema de siembra es de un 30%”.

En el 70% de las sembradoras, lo recomendable es utilizar las cuchillas de tipo turbo o siembra directa, que son aquellas de ondulaciones tangenciales, afirma el especialista. En su opinión, éstas se comportan muy bien en relación con el corte del rastrojo, la tracción del suelo y la microlabranza, aunque su principal problema radique en la velocidad de avance, que no puede estar por encima de los 7,5 u 8 kilómetros por hora, porque genera un surco desnudo, difícil de resolver con las tapadoras.

En segundo término se encuentran las cuchillas rizadas, apropiadas “para suelos más pesados o con mayor contenido de humedad, porque cuentan con una zona periférica lisa que permite que el suelo no se les pegue, y la zona rizada que tiene la parte central hace que rompa más el suelo y trabajen bien los abresurcos”, explica Ferrari. El especialista consideró también que las cuchillas deben tener entre 19 y 23 ondulaciones, porque de esa manera se hace más ancha el área de trabajo de la cuchilla y los abresurcos gastan menos energía y reducen su desgaste.

El órgano que le sigue a la cuchilla es el disco abresurco. Según el experto, los que son en V actúan mejor y permiten que la semilla se ubique siempre en el fondo del surco. “Sin embargo, no trabajan bien cuando el suelo es medio pesado o tiene alto contenido de humedad. Existe en el mercado una novedad muy interesante, que es un disco en V con un prensado interno, que evita que los discos se separen cuando se van gastando y que la tierra pesada ingrese entre ellos y se atore”, amplió Ferrari.

El segundo tipo de abresurcos es el monodisco, que normalmente se utiliza en suelos pesados porque no realiza un muy buen trabajo de surcos, aunque sí funciona muy bien ante contenido de rastrojo y de alta humedad en el suelo, porque se atora menos. Finalmente, el sistema bidisco es una situación intermedia, y la más recomendable para el contratista que se mueve en distintos tipos de suelo y desiguales condiciones de humedad.

El experto del INTA comentó también que es necesario que la carga del tren de siembra sea constante en relación a las variaciones del micro relieve del suelo: “La tendencia es a utilizar pulmones neumáticos en vez de los resortes, porque los resortes tienen una carga lineal que a medida que varía el micro relieve del suelo también varía de la misma forma la carga del peso del tren de siembra. En cambio, los pulmones neumáticos duran una carga constante”.

En cuanto a las ruedas tapadoras, Ferrari consideró que si llevan adosado un disco al costado para remover el suelo seco o duro, debe estar ubicado siempre en la parte externa, porque si esta en el costado interno mueve la semilla apoyada en el fondo del surco, la descalza y provoca variabilidad en la germinación y emergencia de la semilla.

El especialista añadió que el contactador de semillas permite mejorar en un 15% la calidad de siembra. “La que tiene forma de lengüeta se comporta mejor en suelos más secos; en cambio la colita de castor funciona para suelos más húmedos o más arcillosos, de modo que debemos configurarla en función del lote en que vaya a ser utilizada la sembradora”, sostuvo.

En lo que hace a la puesta de semillas, el sistema neumático de dosificación es el más utilizado, ya que en granos gruesos no precisa semillas calibradas, reduce el costo de insumos y trata mejor a la semilla porque no hay rozamiento con el metal. Como contraparte, requiere un poco más de gasto energético, porque utiliza una bomba hidráulica con grandes cantidades de litros por minuto. Respecto de los tubos de bajada, Ferrari expuso que los últimos ensayos muestran que los tubos de bajada curvos se comportan mejor dentro de velocidades de siembra de entre 6 y 7,5 kilómetros por hora, ya que evitan el repiqueteo y variación en la distribución.

En relación al grano fino, indicó que los dosificadores a roldana tratan muy bien a la semilla, aunque sean más caros que los dosificadores a chorrillo, económicos pero con malas repercusiones sobre las semillas. “El complemento de los dosificadores son los tubos de descarga, que pueden ser de manguera corrugada o telescópicos. Tenemos que buscar que la manguera sea corrugada por fuera, pero que por dentro sea chato o con sistema pollera para que no frene las semillas y se siembre a borbotones. El ideal es el telescópico de buena calidad y presurizado en cada parte, porque no genera ninguna resistencia ni se tapa”, concluyó.

Fuente: clarin.com