3 de febrero de 2012

El pozo eterno: Ya hubo un accidente pero no fue suficiente

El refrán popular dice que María tapó el pozo después que la criatura cayera dentro de él refiriéndose a las cosas que deben hacerse para prevenir peligros, pero se hacen fuera de tiempo, después de haber sucedido lo que se preveía. En el caso que hoy tratamos ni siquiera es aplicable el viejo dicho puesto que, aún habiéndose producido el accidente previsto, todo continúa igual.

En la calle Emilio Genoud al 300 existe desde hace tiempo un pozo que, de haber sido whisky, tendría un alto valor como el que poseen aquellos que ostentan en su etiqueta las palabras inglesas “Very Old Scotch” (Escocés verdaderamente añejo). En honor a la verdad, este pozo no es escocés sino  baraderense, pero podemos asegurar que es verdaderamente añejo.

El Diario, siempre con la premisa de esperar ya que se entiende que todo no se puede solucionar en un día, prudentemente anunció su larga existencia sin que se lo tomara en cuenta y poco tiempo después, hace unas semanas apenas, un motociclista sufrió lesiones tras una caída que se produjo al caer la rueda de la moto en el pozo de referencia.

Cuando dimos a conocer el suceso, creímos que en pocas horas el pozo quedaría obturado, pero no ocurrió tal cosa. El bache, porfiado él, por supuesto que está en el mismo lugar, no se ha desplazado, pero tal vez sea un tanto más amplio y profundo que meses atrás y quizá a la espera de otra oportunidad para voltear y se lastime algún desprevenido conductor de moto o bicicleta y si se puede, por qué no, arruinar alguna suspensión de automóvil que buenos pesos cuesta reparar.

El pozo de Emilio Genoud al 300 a la espera de una "segunda oportunidad".
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