12 de junio de 2014

Terminó la espera y hoy se inaugura la Copa del Mundo Brasil 2014.

Tienen que pasar cuatro larguísimos años para vivir un día como este, cuatro años donde probablemente ya no seas la misma persona que el Mundial anterior, cuatro años en la que tu vida puede ser completamente distinta, o no. ¡HOY EMPIEZA LA COPA DEL MUNDO BRASIL 2014!  Así con mayúsculas, porque la emoción es demasiada.
A partir de hoy ya se nos olvidó si México casi se queda en casa a ver el torneo por TV, si Italia y Holanda pasaron sus eliminatorias casi caminando, si la Argentina de Messi barrió en la eliminatoria sudamericana, si CR 7 le metió tres goles a Suecia y dejó fuera a Ibrahimovic, si Japón fue el primer invitado, si Honduras dio un Aztecazo, hoy ya nada de eso importa, un Mundial es otra cosa y la fiesta ya empezó.
Hay que ser sinceros, Brasil no está lista para recibir un evento de este tamaño, pero no importa, en cuanto comience a rodar el balón mágicamente todo empezará a fluir y se nos olvidará toda la desorganización que hubo durante cuatro años, tal y como pasó en Sudáfrica.
Nunca antes había habido un Mundial con tantas obligaciones, un torneo donde hubiera tantos compromisos con la historia, con la trascendencia, con la obligación de luchar contra fantasmas gigantes.
Comienza un nuevo Mundial para Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, los mejores jugadores del planeta hoy en día siguen siendo cuestionados por sus resultados en una Copa del Mundo, parece que lo único que les falta para ser considerados entre los mejores de todos los tiempos (aunque ya lo sean), es ganar una Copa del Mundo.
Si Messi o CR7 trascienden en Brasil, ya no se podrá cuestionar nada de sus carreras, es por eso que la obligación que tienen con su propia historia, con su nombre y con su trascendencia es enorme, tan grande que podría privarnos de ver al 100% a dos de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Comienza el Mundial más obligado para los brasileños, ellos no superan todavía la derrota ante
Una Copa del Mundo es una experiencia aparte a cualquier otra, los millones y millones y millones de dólares que mueve este evento siguen sin estar por encima de la pasión, el corazón, la ilusión y el orgullo de cada aficionado por ver a su equipo saltar a la cancha.
En ningún evento se grita un gol con tanta fuerza como en un Mundial, en ningún otro partido se escucha el himno con tanta pasión y energía como en una Copa del Mundo, ningún otro evento de lo que sea, paraliza al planeta y le cambia su dinámica al menos durante un mes.
m [BaraderoHoy]