27 de enero de 2012

Datos de un estudio: Buscan que se midan los riesgos cardiovasculares a largo plazo

Científicos dicen que el criterio de la prevención en la actualidad apunta al corto plazo. Y llaman a evitar los más temprano posible los factores de riesgo.

La prevención del riesgo cardiovascular, tal como es actualmente realizada por la medicina, sobre un período de entre cinco y diez años, puede ocultar un peligro aun mayor a largo plazo, advierte un estudio difundido ayer que concluye con un llamado a evitar la presencia de factores de riesgo a los 40 años para que no se presenten enfermedades cardiovasculares a los 70 u 80.

“El enfoque actual de prevención de enfermedades cardiovasculares se concentra únicamente en los riesgos a corto plazo, lo que puede dar una falsa impresión de seguridad, sobre todo en las personas en la cuarentena y la cincuentena”, destacó el doctor Jarett Berry, profesor adjunto de medicina interna en la facultad de medicina de la Universidad de Texas, en Dallas (suroeste), y principal autor del informe que fue difundido ayer en Estados Unidos.

El concepto de riesgo de crisis cardiaca o de accidente vascular cerebral sobre el conjunto de una vida marca un cambio importante en la manera en que los individuos y sus médicos van a abordar el riesgo de estas enfermedades y su prevención, estimó este profesional, cuyo estudio fue publicado en la revista estadounidense New England Journal of Medicine (NEJM) fechada el 26 de enero.

“Si queremos reducir la frecuencia de las enfermedades cardiovasculares debemos en primer lugar impedir la aparición de factores de riesgo”, insistió Berry. “Son los factores de riesgo a los 40 los que determinan el riesgo de estas enfermedades a los 70 u 80 años”, explicó.

Al analizar los resultados de un vasto estudio sobre más de 254.000 personas durante 50 años, los investigadores descubrieron que las personas de edad media con dos factores de riesgo o más -tensión arterial excesiva, tasa de colesterol demasiado elevada, tabaquismo- multiplican a lo largo de toda su vida el peligro de deceso cardiovascular, infarto de miocardio y ataque cerebral. Esta tendencia fue constatada en todas las razas y grupos de edad, a los 45, 55, 65 y 75 años.

EN CIFRAS

Según los datos manejados por el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, cada año mueren 30.000 personas por afecciones cardíacas en territorio bonaerense.

Las enfermedades cardíacas representan el 24,4% del total de muertes y las cerebro vasculares el 5,3%. De todas esas muertes, algo más de 3.000 se producen en el Gran La Plata y sus alrededores.

En tanto, se estima que anualmente unos 15 millones de personas en todo el mundo sufren un accidente cerebro vascular.

Pero esa cifra podría triplicarse en 15 años, según los datos difundidos por neurólogos, cardiólogos, hematólogos y farmacéuticos que en setiembre de 2011 difundieron un estudio llamado “¿Cómo reducir los accidentes cerebro-vasculares en Latinoamérica?” en el marco de un congreso internacional.

En ese mismo congreso se calificó de epidemia a los accidentes cerebro vasculares en el subcontinente y se destacó que el crecimiento de su incidencia está asociado al envejecimiento de la población.