18 de febrero de 2012

Los Musiqueros Entrerrianos fueron reconocidos en Baradero

El domingo pasado culminó la 38° edición del Festival de Música Popular de Baradero, que contó con la presencia de numerosos artistas destacado de nuestro folclore, entre ellos el grupo integrado por Francisco Cuestas, Rubén Giménez y el ranchero por adopción Marcelo Maddoni, Los Musiqueros Entrerrianos, quienes fueron reconocidos por la organización del Festival con el premio “Consagración”. Es por este motivo que en una larga pero muy entretenida charla, el profesor Marcelo Maddoni nos recibió en el Centro Cultural “Martín Gómez”, en donde la política quedó a un lado, para darle paso al artista, al músico, quien nos contó su felicidad por este reconocimiento, sus vivencias y sacrificios en el ámbito musical, y los próximos pasos a seguir.
Si uno busca información en internet acerca de este trío, puede encontrarse con descripciones como esta: “Los Musiqueros Entrerrianos se forman en 1989 como acompañantes musicales de Los Hermanos Cuestas, siguiendo luego su propio rumbo. Llevando como estandarte la chamarrita, también rescataron otros ritmos como el tanguito montielero, la ranchera y el foxtrot entre otros”, pero ¿qué mejor que saber, por los propios protagonistas, cuán largo fue el camino que debieron recorrer para ser hoy reconocidos, tanto en el país como fuera de él?
Para Marcelo, “en primer lugar, la emoción fue muy grande poder formar parte de la cartelera de Baradero, que apostó mucho y que lo vuelve a posicionar entre los festivales más importantes del país y sin dudas el más importante de la provincia”, con entradas agotadas en cada una de las cuatro veladas, para los organizadores “ha superado las expectativas y acompañando un crecimiento de los últimos años” ya que “fue el año que más gente hubo”, y según Maddoni esto se debe a “un montón de factores que hace que un festival tenga este crecimiento: una es la cartelera, el prestigio que el Festival tenga o el nombre y otra la proyección que tenga para los artistas. Para nosotros fue un honor, una satisfacción y a la vez una responsabilidad ser consagración en un festival como el de Baradero. Además de darte prestigio y un cierto cartel, después hay que mantener esa consagración. Lo otro bueno de Baradero es que no solo contrató a las figuras convocantes, sino que también llamó a los artistas de segunda y tercera línea, que no siempre pasa (…) Estos festivales desarrollan o impulsan a los artistas de estas líneas para que haya una renovación que es necesaria, porque en algún momento los artistas de primera línea van a dejar de convocar como convocan y van a tener que empezar los otros (…) y la manera es mostrándolos, dándoles lugar”

Las dos de la mañana fue el horario en el que Los Musiqueros subieron al escenario y “el recibimiento del público fue excelente, y la ovación final hizo que los organizadores tomaran una determinación. Cuando bajamos del escenario nos avisaron que nos quedemos porque éramos consagración”, recuerda.
Entre las varias menciones y reconocimientos que recibieron los Musiqueros Entrerrianos, cabe destacar la de Visitantes distinguidos del Condado de Dade por el Alcalde Alex Penelas en la ciudad de Miami, en el año 2000 y el Premio AMA (Asociación Mujeres Argentinas) por su versión del Himno Nacional. “Siempre hemos tenido distinciones de distintas maneras, pero nunca habíamos tenido un premio revelación o consagración (…) estos premios son una inyección de fuerza extra para seguir en este camino que no es nada sencillo, bastante largo y con un camino incierto”
Seguramente han elegido uno de los caminos más difícil, ya que su estilo musical no es de los más populares en el país, “en definitiva nosotros cantamos lo que conocemos, sabemos, vivimos, lo vimos y crecimos con eso (…) y eso lo traducimos en el escenario (…) La doble tarea es volver a posicionar la música del litoral, en este caso la música entrerriana en los festivales más importantes del país. Ya estuvimos en Cosquín después de 10 años, en horario televisivo, que es una gran vidriera” –detalla- y descarta absolutamente la posibilidad de incursionar en nuevos estilos “no nos saldría”, sintetiza.
Si bien están “pensando en un nuevo trabajo”, Marcelo asegura que aún “estamos trabajando con el disco ‘Pasaporte’ (en donde grabaron con grandes artistas como Soledad, Abel Pintos, Los Tekis), que todavía no se ha desarrollado”, pero ya piensan en un nuevo proyecto porque “nos lleva mucho tiempo desarrollar el repertorio, porque es una música que tiene un lenguaje que queremos actualizar, sin perder la identidad. Evolucionando sin perder las raíces lleva trabajo, porque al mismo tiempo tenemos que competir en el buen sentido con la otra música. Tenemos que encontrar un equilibrio entre lo regional, folclórico, lo más moderno sin salir de las raíces. Este año vamos a seguir trabajando con ‘Pasaporte’, pero a fines de este año tenemos que estar grabando para que en 2013 esté listo”. Ser tres persona que toman decisiones no debe ser sencillo, más allá de que los años que llevan juntos permita que la tarea se simplifique: “cada uno lleva su propuesta y de ahí van saliendo lo temas que nosotros componemos, siempre en colaboración con los tres”, a lo que siempre se le suma algún clásico “intentamos hacer un disco lindo, que sea agradable y que se pueda escuchar de principio a final, pero siempre en la temática nuestra”

El pasaporte a una nueva vida…

El trío salió a buscar nuevos horizontes y eso implicaba alejarse de su ciudad, de su familia, de su gente: “la distancia con la familia se hacía difícil y teníamos que buscar una alternativa”, es por eso que su llegada a Ranchos surge a raíz del trabajo de su señora, ya que no podía desarrollar su carrera en Capital, y sí en provincia y “entre los lugares que conocíamos estaba La Plata y Ranchos, porque yo había venido a cantar con los Musiqueros y venía a dar clases en el Coral Armonía”, cuenta Maddoni, pero remarca que “la base de lanzamiento de los Musiqueros es Buenos Aires. Yo me vengo a vivir a acá, Rubén se vuelve a radicar en Diamante, pero el centro de unión es Buenos Aires”, que es donde tienen el estudio de grabación, sala de ensayo y la oficina que son manejado por el tercer integrante: Francisco.
“Salir de Entre Ríos fue muy duro, muy difícil, era dejar todo atrás” además ya estaba casado y con su hija Antonella nacida. “Pasaste el puente y es otra historia, quedaste lejos de todo. Había que afianzarse en Buenos Aires, conocer el manejo del ambiente (…) pero sabíamos que era necesario, porque las puertas que teníamos que tocar estaban en Buenos Aires (…) después de dos años de estar ahí las cosas cambiaron, nos dimos cuenta de que habíamos crecido”, aunque desconocen “cuando hicimos el ‘clik’ que pasamos de ser amateur a profesional, no sabemos. Y si nos preguntan cuál es el camino tampoco lo sabemos. Es arriesgarse y no volverse a la primera de cambio. (…) sin pecar de vanidosos, creemos que estamos en la tercera línea (de artistas), peleando para ser de la segunda”, aunque cree que para saltar esa barrera lo que ellos necesitan es que sus temas sean más expuestos “faltaría un poco más de difusión, para tratar de despegar un poco más”.
“Decís Entre Ríos hoy, y es Musiqueros Entrerrianos. En Cosquín fuimos los únicos, las dos chamarritas que sonaron en todas las noches fueron las nuestras. Hay un reconocimiento y nosotros lo notamos”, dice Marcelo, quien cree que el hecho de ser los únicos representantes de su provincia es producto, entre otros factores, por un déficit del Estado, que no ha impulsado el estilo musical propio de la región “no promocionó su propia música, culturalmente Entre Ríos no promocionó su propia música, perdió su identidad. Hay chicos hoy de 20 años que no conocen la chamarrita (…) hubo un bache muy grande, no generó una política de estado para incentivar a los chicos que hagan nuestra música. Por otro lado, los pocos cantores de chamarritas que hay se quedaron en la provincia, no todo es culpa del Estado. Entre Ríos es una isla, y la música está encerrada en esa isla, si no salís es imposible que el país la conozca”.
-El hecho de ser los únicos exponentes de su provincia, ¿los beneficia o los perjudica?
-Es un doble concepto. En si Entre Ríos saliera como sale Salta o Santiago del Estero (…) que salen con varios conjuntos, en patota (…) eso ayuda que a la chacarrera la termine conociendo todo el país. Nosotros estamos solos para mostrar la música entrerriana. Pero a la hora de contratar en un festival y quieren música entrerriana nos tienen a nosotros nomás y del norte tienen una lista más grande. En un festival algo de la música de Salta tiene que haber, porque Salta lo supo vender”.
Si bien sus comienzos fueron de la mano de Los Hermanos Cuestas, Marcelo asegura que “nunca tuvimos un padrino” que los ayude a escalar en el ambiente de la música: “un padrino no te garantiza el éxito, ni te va a desarrollar la carrera. Sí a veces te ayuda a abrir alguna puerta”. Rubén, Francisco y Marcelo están convencidos que ir de a poco es lo mejor: “preferimos ir más despacio, pero seguro”, dicen y esa pareciera que ser la fórmula para triunfar en un ambiente tan competitivo como es la música.

Fuente: multimediosdigital.com.ar