29 de febrero de 2012

Sesión Especial: El HCD, conmemoró el Bicentenario de la Creación de nuestro Pabellón Nacional

El Honorable Concejo Deliberante de Baradero realizó el lunes 27 por la noche la Sesión Especial conmemorativa por el Bicentenario de la Creación de la Bandera Nacional.

Tras el izamiento de la bandera por el intendente Aldo Carossi, se entonó el himno nacional y la canción a la bandera, dió comienzo la sesión especial e inmediatamente el concejal Daniel Depauli, presidente de dicho cuerpo deliberativo, antes que cada bloque expresaran su evocación a la fecha, se refirió diciendo “no podemos sustraernos en esta festividad del 200 aniversario de la jura de la Bandera Patria, aunque nos duela y sabemos que forma parte de la vida que normalmente vivimos todos los días, el lamentable accidente ocurrido hace muy pocos días en la Estación Once, creo que es un punto de inflexión para pensar de aquí en más que país queremos. Entonces en memoria de aquellos 51 argentinos no hayan muerto en vano, pido que nos pongamos de pie y hagamos un minuto de silencio”, así con profundo silencio recoleto los doce concejales presentes y las veinte personas del público, se homenajeo a quienes perdieron la vida por los inescrupolosos intereses de unos pocos.

Acto seguido hicieron uso de la palabra para referise a la fecha, la concejala Silvina Piazza por el Bloque Coalición Cívica, el concejal Rodolfo Lacabanne del Bloque Frente Amplio Progresista, la concejala Elena Brandli del Bloque Pedro Carossi y el concejal Pablo González.

La bandera como cuestión de identidad

Y para finalizar el profesor Jorge Fussinatto, tras agradecer el honor que le significó la invitación que le realizaran se refirió recordando a este día tan significativo, expresando lo siguiente:

Hace 200 años, un día como hoy, el general Belgrano, destinado en Rosario por el gobierno central de Buenos Aires, al frente de las baterías “Libertad” e “Independencia”, tomaba la decisión de hacer izar por primera vez una bandera con los mismos colores que el Triunvirato le había aprobado el 18 de febrero para la Escarapela.

Esa bandera, “blanca y celeste” no fue aprobada por ese inestable órgano de gobierno que, temeroso de la cuestiones políticas internacionales e internas, ordenó a Belgrano “haga pasar como un rasgo de entusiasmo el enarbolamiento de la bandera blanca y celeste, ocultándola disimuladamente y sustituyendola con la que se le envia, que es la que hasta ahora se usa en esta fortaleza y que hace el centro del Estado; procurando en adelante no prevenir las deliberaciones del gobierno en materia de tanta importancia…”

Esa bandera que debía usar, no era otra que la bandera roja y amarilla que representaba a España la que venía flameando por estas tierras hacía trescientos años.

La bandera que hoy nos representa, no tuvo un comienzo decoroso. Recién el Congreso Constituyente de Tucumán por iniciativa del diputado Esteban A. Gascón la reconoció oficialmente el 20 de julio de 1816.

El contexto político histórico en que surge nuestra enseña patria es altamente controvertido, la situación planteada entre 1811 y 1816 se caracterizó por un conflicto principal, contra el absolutismo español, y una serie de conflictos secundarios encarado entre las distintas facciones dentro grupo porteño, el de éste con las distintas provincias y el de algunas de ellas entre sí.

Nunca nuestra historia política fue sencilla. Es por eso que este día, nos debería dar la posibilidad de reflexionar sobre esa insignia patria que nació, según las palabras de su creador, para darnos independencia y libertad a lo seguramente todos agregaríamos, identidad.

Eso es lo que la bandera nacional no ofrece: identidad. Somos reconocidos en el mundo por esos colores, no por otra cosa. O, también por otras cosas, pero nada más único e identitario que la bandera de cada país.

Y la bandera es lo que hacemos de ella. Esa es nuestra más grande responsabilidad de ciudadanos argentinos.

Este es el mejor lugar para pensar la bandera. Acá están los representantes del pueblo. Hombres y mujeres en los que ese pueblo confió para que ejerzan por ellos el poder que da la representación. El Pueblo es la bandera y ustedes son sus representantes. Tienen una responsabilidad superior.

Cada día en la que comienzan una sesión e izan esa bandera, están dando paso a la presencia del pueblo en este recinto aunque las sillas estén vacías.

Como vimos, las cuestiones políticas han estado presente siempre y desde eterno han sido conflictivas. Esta bandera ha sido testigo de las peores atrocidades de las que hemos sido capaces de cometer, pero también de las cosas más maravillosas que el pueblo argentino ha dejado para la posteridad.

Hoy, todos nosotros tenemos la responsabilidad de dar contenido al mensaje de esta bandera. Llenémosla de diálogo democrático, de disidencias inteligentes, de debates plagados de argumentos, de unidad, de inclusión social, de educación, de libertad, de un sentimiento profundo de ser argentinos. En la mezquindad de ánimo de los días que corren, pueden parecer palabras patrioteras de una rancia facción política, pero es un deseo sincero y un llamado a la reflexión personal de cada uno de nosotros.

Fuente y fotos: Daniel Buey