16 de mayo de 2012

Crece el número de ocupantes: Más familias se instalaron en los terrenos fiscales

Hace pocos días, El Diario reveló que en terrenos fiscales situados entre las calles Jorge Newbery, Emilio Genoud, Martín Fierro y Lino Piñeiro, 14 familias se habían instalado de manera precaria reclamando que le sean adjudicados esos lotes cuya propiedad sería de la Nación ya que posiblemente pertenezcan al desde hace años conocido como “campo en pleito” y que en su momento fueron del Banco de la Nación Argentina.

Los días han pasado y la situación de esas familias poco ha variado: siguen acampando en refugios precarios, sin luz y sin agua. Han construido alguna letrina y buscan paliar el frío de la noche mediante los fogones que encienden al atardecer y mantienen hasta pasado el amanecer. El clima aún benigno los favorece y tal vez eso sea la única ventaja que tienen.

La presencia policial es constante, pero como los mismos ocupantes de los terrenos se encargan de resaltar y reiterar, el diálogo con los efectivos policiales, cada vez que ha tenido lugar, se desarrolló en términos cordiales y se estima que la policía permanece allí a manera de protección y para evitar posibles disturbios.

La esperanza es lo que mantiene unidos a los ocupantes de los lotes, quienes tratan, con las dificultades del caso, de continuar con su vida normal. Los hombres van a sus trabajos y las mujeres quedan al cuidado de los niños más pequeños ya que los que están en edad escolar siguen concurriendo a clases con regularidad.

A más de una semana de la ocupación resulta llamativa la ausencia en el lugar de funcionarios y de concejales. Al mediodía de ayer El Diario mantuvo una charla con algunos de los ocupantes que reiteraron lo que nos habían dicho en oportunidad de nuestra primera visita: que nadie había ido a preguntar qué les pasa y solamente la señora Olinda Sartor, secretaria privada del intendente Carossi, llegó hasta allí para advertirles que esos terrenos no podían ser ocupados y que el municipio no haría conexión de agua ni eléctrica.

Más ocupantes

Si algo cambió en los terrenos ocupados ha sido el número de ocupantes, ya que a las 14 familias primitivas se les han sumado varias otras y la cantidad supera las 30 y hasta existen quienes aseguran que son más de 40. Aunque la cifra es incierta podemos asegurar que la extensión ocupada hasta ayer es notoriamente mayor a la que pudimos ver la semana pasada. También apreciamos que hay dos actitudes bien diferenciadas entre los distintos grupos de ocupantes, ya que mientras las originarias 14 familias se mantienen como al principio, expectantes y esperanzadas, varias de las nuevas han llegado con otra visión y han comenzado a cortar el pasto, alambrar las parcelas y hasta cavar algunos cimientos en clara demostración de que están decididos a permanecer.

Así como a la oportunidad la pintan calva, este conflicto, que comenzó siendo manejable y casi doméstico, ante la falta de acciones por parte del municipio amenaza con expandirse y, con ello, pasar a ser inmanejable y trascender lo meramente local. Diríase que cuanto menos ha habido impericia en el manejo de la situación y las consecuencias de eso aún no se han visto.

Falta de viviendas populares

Estas mismas páginas reflejaron en más de una oportunidad, que uno de los más graves problemas sociales de Baradero era la escasez habitacional. Lo veíamos claramente cada vez que se llamaba para anotarse en algún plan de vivienda, cuando se construía un barrio amplio y era evidente el escaso número de casas a entregar ante la cantidad de familias demandantes. El elevado precio de los alquileres es otro de los síntomas del problema.

A todo lo anterior hay que agregar que durante varios años, lapso en el que la población de Baradero ha crecido y los datos del último censo así lo revelan, no se construyeron viviendas populares y ahora, aún cuando los barrios del Plan Federal son una realidad, también es real que resultan insuficientes. Las autoridades municipales, ejecutivas, legislativas, tienen una brasa entre manos que les ha caído en un momento poco adecuado para decirlo sin alevosía.(Fuente y fotos: El Diario de Baradero)

Ya hay quienes cortan el pasto de sus parcelas.

Hay numerosas criaturas entre los acampantes.

Las carpas y refugios aumentaron a lo largo de la semana.