8 de junio de 2012

La necesidad es grande: Pese al intenso frío las familias que ocupan los terrenos no se retiran

Desde el comienzo mismo de la ocupación de los lotes del ex Consejo Agrario. Hemos venido informando acerca de la evolución del conflicto de intereses que se planteó cuando unas 15 familias en principio, decidieron acampar en el lugar buscando la manera de que la comuna les otorgara esas tierras para levantar sus casas.

Los días han ido pasando y atrás quedaron las jornadas de sol y temperatura agradable, ahora el frío ha llegado y su intensidad se hace sentir. No obstante, las familias siguen en el lugar, dentro de sus precarios refugios aguantando y aguardando.

Hace escasos días, El Diario publicó los dichos de la concejala Leda Piñero quien se refirió a que se estaba haciendo un control sobre los asentamientos ya que se sospechaba, en algunos casos fundadamente, que había entre los ocupantes, que ya fueron censados, algunos que tenían casa y otros que habían recibido ayuda para construirla y/o reformarla. La concejala hacía notar que a esas familias no se les otorgarían terrenos en razón de lo apuntado, pero resulta urgente que aquellas otras que están en condiciones de que se les otorguen, lo sepan cuanto antes. Por otra parte, Piñero habló de entregar entre 15 y 20 lotes cuando una simple mirada permite apreciar que más de una treintena de ellos están ocupados.

Las horas que transcurren son muy duras para aguantar casi a la intemperie las crudas heladas de estos días.

En informal diálogo con un alto funcionario comunal, se nos dijo que había sospechas de que detrás del genuino reclamo de los ocupantes estuviera el interés particular de algún aprovechado. No descartamos que así pueda ocurrir, pero también estamos seguros que el municipio tiene en sus manos todas las herramientas legales para evitar que sean escamoteadas las verdaderas necesidades de los que allí están y que en número de 30 pasaron la gélida noche del martes y madrugada del miércoles últimos en actitud que, a nuestro entender, demuestra que la necesidad es grande, ya que nadie, ni siquiera por holgazanería como injustamente se les endilga a quienes ocupan hoy esos terrenos, es capaz de soportar tanto frío sin una causa que lo justifique. Tanto que se acusa a los pobres de “vivir sin trabajar a costa de los planes”, qué mejor oportunidad que ésta que conocemos de cerca, con gente de carne y hueso que tiene nombre y apellido, y que sufre como pocos para revisar conceptos tan prejuiciosos.

Insistimos en la necesidad perentoria de esas familias, si el trámite se demora en alguna oficina burocrática, para que los trámites se hagan con la premura que el caso requiere.

Uno de las primeros refugios erigidos en el lugar.

 

El barrio va “creciendo”: las casitas se van para arriba.