La Unión Europea aprobó el acuerdo comercial con el Mercosur tras 25 años de negociaciones
POLÍTICA INTERNACIONAL

Después de más de dos décadas de negociaciones, los países de la Unión Europea aprobaron el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, el bloque integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. La decisión se tomó en una reunión de embajadores en Bruselas, donde la mayoría de los 27 países miembros votó a favor, a pesar de la oposición de naciones como Francia, Irlanda y Polonia.
Este acuerdo busca crear la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores, y eliminar los aranceles (impuestos a las importaciones) en más del 90% del comercio entre ambos bloques. En términos simples, significa que muchos productos podrán venderse entre Europa y Sudamérica con menos trabas y a menor costo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmará el acuerdo en Paraguay, aunque todavía no entrará en vigencia de inmediato. Para eso, falta la aprobación del Parlamento Europeo, donde existe resistencia y un grupo de eurodiputados incluso amenaza con recurrir a la Justicia para frenar su aplicación.
Uno de los principales puntos de conflicto es el impacto en el sector agropecuario europeo. Muchos agricultores temen que el ingreso de productos sudamericanos —como carne, arroz, soja, miel o etanol— afecte sus ingresos, ya que consideran que en el Mercosur se producen con normas ambientales y sanitarias menos exigentes. A cambio, Europa exportaría al Mercosur autos, maquinaria, vinos, quesos y otros productos industriales.
Para reducir esas preocupaciones, la Comisión Europea incluyó cláusulas de protección: límites a la cantidad de productos agrícolas que pueden ingresar sin aranceles, controles de precios para evitar competencia desleal y reglas más estrictas sobre residuos de pesticidas. Incluso se prevé intervenir si las importaciones crecen demasiado rápido o si los precios son significativamente más bajos que en Europa.
Mientras países como Francia mantienen fuertes protestas de agricultores, otros como España, Alemania e Italia destacan los beneficios del acuerdo, señalando que permitirá a Europa diversificar sus mercados frente a la competencia de China y las políticas comerciales de Estados Unidos.
