12 de enero de 2026

Estados Unidos actualiza su pirámide nutricional: qué cambia y cómo se compara con Argentina

SALUD

Estados Unidos presentó sus nuevas Guías Alimentarias 2025-2030, una reforma profunda de su pirámide nutricional que busca enfrentar la creciente crisis de obesidad y enfermedades crónicas. El médico especialista en nutrición Sebastián La Rosa analizó los cambios y destacó que, aunque el nuevo enfoque es positivo, la clave sigue siendo adaptar la alimentación a cada persona.

¿Por qué se actualizó la pirámide nutricional?

Las autoridades sanitarias estadounidenses alertaron sobre una situación crítica:

  • Más del 70% de los adultos tiene sobrepeso u obesidad

  • 1 de cada 3 adolescentes presenta prediabetes

  • Más de la mitad de los adultos padece enfermedades crónicas relacionadas con la dieta

Ante este escenario, las nuevas guías ponen el foco en alimentos reales, frescos y nutritivos, y en una fuerte reducción de los ultraprocesados.


Cómo es la nueva pirámide nutricional de Estados Unidos

La lógica de la pirámide se invierte respecto a modelos anteriores. Los principales cambios son:

Principios centrales

  • Más vegetales en la base de la alimentación

  • Prioridad a pescados y mariscos

  • Menor consumo de carnes rojas

  • Incorporación moderada de:

    • Huevos

    • Alimentos fermentados

    • Frutas de bajo índice glucémico

  • Reducción drástica de productos ultraprocesados

Reglas clave

  • Proteínas: entre 1,2 y 1,6 g por kilo de peso corporal diario

  • Frutas y verduras: 5 porciones diarias (3 de hortalizas y 2 de frutas)

  • Azúcar añadida: máximo 10 g por comida; eliminada en niños pequeños

  • Sodio: menos de 2.300 mg diarios

  • Grasas: limitar las saturadas y priorizar fuentes naturales

  • Alcohol: cuanto menos, mejor; evitar en embarazo y situaciones especiales

También se recomienda priorizar cereales integrales y reducir harinas refinadas, con apertura a dietas bajas en carbohidratos en personas con enfermedades crónicas.


La importancia de la personalización

Según La Rosa, ninguna dieta es universal. Factores como la genética, el metabolismo, la edad, la actividad física y los déficits nutricionales hacen necesario adaptar la pirámide a cada persona. El objetivo no es solo “comer mejor”, sino vivir más y con mejor calidad de vida.


Comparación con el sistema de alimentación vigente en Argentina

En Argentina, la referencia oficial sigue siendo las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), representadas por el Plato del Buen Comer.

Similitudes

  • Promoción del consumo de frutas y verduras

  • Recomendación de reducir sal, azúcar y grasas

  • Importancia del agua como bebida principal

  • Enfoque en educación alimentaria para la salud pública

Diferencias clave

  • Argentina mantiene un mayor peso de los cereales y harinas en la dieta diaria

  • El consumo de carnes rojas sigue teniendo un rol central en el modelo argentino

  • Las guías argentinas son menos explícitas en la reducción de ultraprocesados

  • No se establecen rangos claros de proteína según peso corporal

  • Menor énfasis en alimentos fermentados y microbiota intestinal

Mientras que Estados Unidos avanza hacia un modelo más proteico, vegetal y personalizado, el sistema argentino continúa siendo más general y tradicional, con fuerte influencia cultural y menor adaptación individual.


En síntesis

La nueva pirámide nutricional de Estados Unidos representa un giro hacia una alimentación más basada en comida real, menos industrializada y más ajustada a la salud metabólica. En comparación, Argentina mantiene un enfoque más amplio y cultural, que podría beneficiarse de incorporar criterios más actuales sobre ultraprocesados, proteínas y personalización nutricional.

Como concluye el especialista, la pirámide es un buen punto de partida, pero la mejor alimentación es la que se adapta a cada persona y a cada etapa de la vida.

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