Estados Unidos actualiza su pirámide nutricional: qué cambia y cómo se compara con Argentina
SALUD
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Estados Unidos presentó sus nuevas Guías Alimentarias 2025-2030, una reforma profunda de su pirámide nutricional que busca enfrentar la creciente crisis de obesidad y enfermedades crónicas. El médico especialista en nutrición Sebastián La Rosa analizó los cambios y destacó que, aunque el nuevo enfoque es positivo, la clave sigue siendo adaptar la alimentación a cada persona.
¿Por qué se actualizó la pirámide nutricional?
Las autoridades sanitarias estadounidenses alertaron sobre una situación crítica:
Más del 70% de los adultos tiene sobrepeso u obesidad
1 de cada 3 adolescentes presenta prediabetes
Más de la mitad de los adultos padece enfermedades crónicas relacionadas con la dieta
Ante este escenario, las nuevas guías ponen el foco en alimentos reales, frescos y nutritivos, y en una fuerte reducción de los ultraprocesados.
Cómo es la nueva pirámide nutricional de Estados Unidos
La lógica de la pirámide se invierte respecto a modelos anteriores. Los principales cambios son:
Principios centrales
Más vegetales en la base de la alimentación
Prioridad a pescados y mariscos
Menor consumo de carnes rojas
Incorporación moderada de:
Huevos
Alimentos fermentados
Frutas de bajo índice glucémico
Reducción drástica de productos ultraprocesados
Reglas clave
Proteínas: entre 1,2 y 1,6 g por kilo de peso corporal diario
Frutas y verduras: 5 porciones diarias (3 de hortalizas y 2 de frutas)
Azúcar añadida: máximo 10 g por comida; eliminada en niños pequeños
Sodio: menos de 2.300 mg diarios
Grasas: limitar las saturadas y priorizar fuentes naturales
Alcohol: cuanto menos, mejor; evitar en embarazo y situaciones especiales
También se recomienda priorizar cereales integrales y reducir harinas refinadas, con apertura a dietas bajas en carbohidratos en personas con enfermedades crónicas.
La importancia de la personalización
Según La Rosa, ninguna dieta es universal. Factores como la genética, el metabolismo, la edad, la actividad física y los déficits nutricionales hacen necesario adaptar la pirámide a cada persona. El objetivo no es solo “comer mejor”, sino vivir más y con mejor calidad de vida.
Comparación con el sistema de alimentación vigente en Argentina
En Argentina, la referencia oficial sigue siendo las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), representadas por el Plato del Buen Comer.
Similitudes
Promoción del consumo de frutas y verduras
Recomendación de reducir sal, azúcar y grasas
Importancia del agua como bebida principal
Enfoque en educación alimentaria para la salud pública
Diferencias clave
Argentina mantiene un mayor peso de los cereales y harinas en la dieta diaria
El consumo de carnes rojas sigue teniendo un rol central en el modelo argentino
Las guías argentinas son menos explícitas en la reducción de ultraprocesados
No se establecen rangos claros de proteína según peso corporal
Menor énfasis en alimentos fermentados y microbiota intestinal
Mientras que Estados Unidos avanza hacia un modelo más proteico, vegetal y personalizado, el sistema argentino continúa siendo más general y tradicional, con fuerte influencia cultural y menor adaptación individual.
En síntesis
La nueva pirámide nutricional de Estados Unidos representa un giro hacia una alimentación más basada en comida real, menos industrializada y más ajustada a la salud metabólica. En comparación, Argentina mantiene un enfoque más amplio y cultural, que podría beneficiarse de incorporar criterios más actuales sobre ultraprocesados, proteínas y personalización nutricional.
Como concluye el especialista, la pirámide es un buen punto de partida, pero la mejor alimentación es la que se adapta a cada persona y a cada etapa de la vida.

