21 de enero de 2026

“Baradero Suena: Crónicas del Rock Local”- 4PALPE$O

SOCIEDAD- CRÓNICAS DEL ROCK LOCAL

RADIO LS2 BARADERO – 2025 -Una producción por Jazmín Abdala


Hay una belleza melancólica en lo que no llega a ser entero. Todos conocemos esa sensación: meter la mano en el bolsillo del jean gastado, encontrar unas monedas sueltas y darte cuenta de que, por más que las aprietes contra la palma, no alcanzan. Son ese vuelto que nadie reclama, ese resto de valor que queda boyando en el fondo de los cajones. En Baradero, esa carencia se transformó en bandera. Si para el sistema “cinco para el peso” es la medida de lo que falta para la perfección, para Ariel, Alan, Luis y Diego, ser 4Palpe$o es la decisión política de plantarse desde la falta. Son el vuelto del rock, lo que sobra después de que las grandes luces se apagan, pero lo que realmente te salva cuando la noche aprieta. No son el peso completo, son el resto indomable que eligió el ruido para dejar de ser invisible.

​Esta crónica no empieza en un escenario iluminado, sino en el reconocimiento de esa “falencia” compartida. El nombre es un acto de justicia poética y un guiño a la memoria de nuestra República. Todos recordamos a Falsa Identidad y su clásico “Cinco para el peso”. Pero cuando estos amigos se juntaron en 2023, la cuenta no daba. Eran cuatro. Cuatro tipos que, después de cumplir con el mandato de la jornada laboral, decidieron que no necesitaban ese quinto integrante para sentirse plenos. Asumieron que ser “cuatro para el peso” era la metáfora perfecta de su propia existencia: el rock independiente en el interior no es la moneda brillante, es el vuelto que circula de mano en mano, sucio, real y necesario.

​La banda nació de un hallazgo fortuito, de esos que solo ocurren cuando los amigos se miran de verdad. Uno de ellos vio en los otros tres la chispa que estaba a punto de apagarse y decidió soplar. Así se configuró el cuarteto: Ariel en la guitarra, Alan en el bajo, Luis en la otra guitarra y coros, y Diego en la batería y coros. No hubo pretensiones de virtuosismo. Desde el primer ensayo, la premisa fue la honestidad brutal. Ellos mismos se ríen de su proceso evolutivo con una autocrítica que solo el punk permite: “Antes éramos malísimos, ahora logramos ser simplemente malos”. Pero en esa ironía reside su mayor fortaleza. En un mundo obsesionado con la perfección digital, 4Palpe$o reivindica el derecho a sonar a garage, a cuerda estirada y a voz quebrada.

​Lo que ellos bautizaron como “punk de campo” es, en realidad, una radiografía de nuestra geografía emocional. Es la velocidad del punk tradicional colisionando con la calma del paisaje baraderense. Es el riff que se gesta entre el olor a pasto cortado y el asfalto que quema. Sus canciones no buscan refugio en metáforas crípticas; son crónicas directas de lo que ven al cruzar la puerta de sus casas. Hablan de sus propias vivencias, de los amigos que se encuentran en el almacén, de las festividades que interrumpen la monotonía y de ese entorno cotidiano que, a veces, parece una cárcel y, otras veces, el único paraíso posible.

​La dinámica de composición en la banda es un ejercicio de libertad colectiva. No hay directores de orquesta. La canción en 4Palpe$o es un ente que aparece de repente, a veces en medio de una juntada donde el ruido se vuelve armonía por puro cansancio de ser ruido. Alguien arroja una idea al centro de la sala y los demás la rodean, la pulen con la aspereza justa y la transforman en un tema que, inevitablemente, suena a ellos. Si hay un estandarte que resume esta filosofía, es “El peor”. Es su canción más personal porque enaltece al que no encaja, al que siempre llega tarde, al que sabe que no va a ganar el premio mayor pero que, aun así, no deja de correr.

​Ser una banda independiente en Baradero es, según sus propias palabras, un desafío de visibilidad. El muro más alto no es el económico, sino el de los parlantes locales. Sienten que a las radios locales les cuesta bajar el volumen a lo que viene de afuera para prestarle el oído al vecino. “Darse a conocer es lo más difícil”, confiesan. Por eso, sus ensayos de los jueves se vuelven su trinchera. Allí, entre rituales y cábalas que guardan con un celo místico, se preparan para ese momento sagrado donde se suben al escenario y dejan de ser “el vuelto” para convertirse en la moneda corriente de la pasión.

​Sus referentes son un mapa de su ADN: en lo local, la santísima trinidad de Buffer, Falsa Identidad y La Pobre Manca. En lo nacional, el espíritu indomable del under: Sin Ley, Dos Minutos y Bulldog. De ellos aprendieron que si te gusta algo, tenés que hacerlo vos mismo. “Si se puede se mejora, y si no, se disfruta”, sentencian. Su mensaje para los pibes que recién empiezan es un grito de guerra contra la imitación: la esencia es ser uno mismo, con las fallas y las ganas puestas sobre la mesa.

​Me retiro del ensayo de 4Palpeo entendiendo que el rock de Baradero no se muere mientras haya gente dispuesta a ser “el vuelto”. Son esos cuatro tipos que, en lugar de intentar imitar a nadie, eligen habitar su propia piel. Subí el volumen, sentí la vibración de ese punk de campo y recordá que, a veces, lo que sobra es lo único que realmente importa. Porque en esta República, a 4Palpeo no le falta nada; le sobra alma.


🎸 4Palpe$o: Radiografía de la Banda

  • Alineación: Ariel: Guitarra. Alan: Bajo. Luis: Guitarra y coros. Diego: Batería y coros.
  • Fecha de nacimiento: Año 2023.

 

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