Alberto Fernández designó a Guillermo Oliveri como Secretario de Culto: será el puente con el papa Francisco.
El dirigente peronista, que ocupó la misma secretaría durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, volverá a ocupar un rol clave para el vínculo entre el Gobierno y la Iglesia Católica.
Guillermo Oliveri, quien fue secretario de Culto de la Nación durante el kirchnerismo, repetirá el cargo en la gestión de Alberto Fernández. Dirigente peronista de larga trayectoria, amigo del Presidente y parte de su grupo político más íntimo, será el principal puente en la relación entre el gobierno nacional y el Vaticano.
En las próximas horas saldrá su designación oficial y asumiría en el comienzo de la próxima semana en el Palacio San Martín. Sin embargo, ya empezó a trabajar junto a su equipo y se instaló en sus nuevas oficinas dentro de la Cancillería que conduce Felipe Solá.
El ex legislador peronista, nacido en Baradero, provincia de Buenos Aires, estuvo al frente de la Secretaría de Culto durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Anteriormente fue legislador. Aunque proviene del interior bonaerense, su militancia se dio en el peronismo porteño, donde se vinculó con Fernández.
Oliveri forma parte de un grupo de amigos de Fernández entre los que están el ex embajador Jorge Argüello; el ex embajador ante el Vaticano y ahora diputado Eduardo Valdés; el actual secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello y el ministro de Justicia Alberto Iribarne.
El nuevo Secretario de Culto mantiene desde hace años una buena relación con Jorge Bergoglio. Incluso, cuando el entonces Arzobispo de Buenos Aires no se llevaba bien con el matrimonio Kirchner, Oliveri siempre intentó acercar las partes y mantener un puente permanente. En esta oportunidad será el puente entre el Gobierno y el Vaticano.
En el comienzo del mandato de Fernández, el nuevo Secretario de Culto se enfrentará a un desafío de extrema dificultad. Aceitar el vínculo con la Iglesia Católica en un contexto marcado por la decisión del Presidente de avanzar con el protocolo del aborto no punible y la discusión de una ley para despenalizarlo.

