19 de febrero de 2026

Cáncer de mama avanzado: el cribado mamográfico triplica la supervivencia a 10 años

CIENCIA

Un estudio europeo liderado por King’s College London aporta un dato contundente: las mujeres con cáncer de mama en estadio IV detectado mediante programas de cribado (mamografías periódicas) tienen una supervivencia a 10 años del 60%, frente a menos del 20% en quienes no fueron diagnosticadas por esa vía.

La investigación fue publicada en Journal of the National Cancer Institute y se desarrolló en colaboración con Queen Mary University of London y University of Southern Denmark.

¿Qué analizó el estudio?

Los investigadores cruzaron:

  • Registros nacionales de cribado mamográfico en Dinamarca (2010–2019)

  • Datos oficiales de mortalidad hasta 2022

Compararon tres grupos de mujeres con cáncer de mama:

  1. Diagnóstico mediante programa de cribado.

  2. Mujeres que nunca participaron en el cribado.

  3. Mujeres que participaron, pero cuyo tumor no fue detectado por esa vía (diagnóstico posterior por síntomas).

Hallazgo central: el impacto en estadio IV

En los estadios I, II y III, la forma de detección no mostró diferencias significativas en la supervivencia a 10 años.

Pero en el estadio IV (cáncer con metástasis), los resultados cambiaron drásticamente:

  • 60% de supervivencia a 10 años si fue detectado por cribado.

  • Menos del 20% si fue detectado fuera del programa.

Es decir, la probabilidad de sobrevivir una década es tres veces mayor cuando el cáncer avanzado se detecta mediante mamografía periódica.

Además, la supervivencia en estos casos se asemeja a la observada en estadio III.

¿Por qué ocurre esta diferencia?

El estudio detectó que:

  • Hubo mayor frecuencia de cirugía en los casos avanzados diagnosticados por cribado.

  • Esto sugiere que las metástasis eran menos extensas o más limitadas, lo que permite tratamientos con intención curativa.

En términos clínicos, no todos los estadio IV son biológicamente iguales. Detectar antes —aunque ya exista diseminación— puede significar:

  • Menor carga tumoral.

  • Mejor respuesta a terapias sistémicas.

  • Mayor posibilidad de intervención quirúrgica.

Implicancias para la salud pública

En el Reino Unido, el programa del National Health Service invita automáticamente a mujeres de 50 a 60 años a realizarse una mamografía cada tres años.

El estudio refuerza una idea clave:
El cribado no solo sirve para prevenir estadios avanzados, sino que incluso cuando el cáncer ya está diseminado, puede mejorar significativamente el pronóstico.

No obstante, desde el punto de vista epidemiológico, conviene considerar posibles factores de sesgo (como el “lead time bias” o el “length bias”), que suelen influir en estudios de supervivencia vinculados a programas de detección. Aun así, el tamaño poblacional y el seguimiento prolongado otorgan solidez a los resultados.

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