30 de abril de 2016

Con una multitudinaria marcha, las centrales gremiales unidas reclamaron al Gobierno.

El movimiento sindical organizado, con la excepción de la CGT de Luis Barrionuevo, confluyó por primera vez en una misma movilización que resultó multitudinaria en el centro porteño, donde reclamó al Gobierno de Mauricio Macri por los despidos, la inflación y el Impuesto a las Ganancias, al tiempo que advirtió que, de no haber una pronta respuesta, se profundizará el plan de lucha.

El secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, fue el encargado de cerrar el acto sobre el escenario montado en plena Avenida Paseo Colón e Independencia, a metros del Monumento al Trabajador, acompañado por sus pares de la CGT kirchnerista, Antonio Caló; de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, y de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que lo precedieron en el uso de la palabra.

Procurando no romper todos los puentes con la administración de Macri, tanto Moyano como Caló coincidieron en que la movilización no fue “en contra de nadie” sino “a favor de los trabajadores”, mientras que el camionero, a la vez, dijo que las centrales no son “enemigas del Gobierno”, sino de “las políticas que implemente en contra de los trabajadores”.

En vísperas del Día del Trabajo, Moyano le pidió al Presidente que “se asesore” y “no se deje llevar por los técnicos” y concluyó su discurso con un mensaje directo al mandatario: “Estamos preparados para luchar hasta las últimas consecuencias”.

La nota la dio el líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, quien a último momento se ausentó del acto por la presencia de sectores kirchneristas en la marcha y evitó así la asistencia perfecta del movimiento sindical a la convocatoria.

Movilizacion CGT-CTA 29-04-2016 Foto Mario Mosca