8 de octubre de 2012

El acceso a la sala “Dr. Luis F. Leloir” está en muy malas condiciones.

Los vecinos que, en gran cantidad y cotidianamente, concurren al Centro de Atención Periférica de la Salud (CAPS) “Dr. Luis F. Leloir”, ubicado en calle Martín de Gainza, entre Casimiro Liaudat y San Lorenzo, tiene mucho inconveniente, ya que la calle esta en muy malas condiciones.

Las salas periféricas prestan una gran contribución ya que distribuyen el trabajo que, de no ser así, se concentraría en el Hospital Municipal con la consecuente aglomeración y la incomodidad que deriva de ello. Por otro lado, obligaría a muchas madres con sus niños, principales concurrentes a las salas, a trasladarse lejos de sus domicilios.

Todos los días, pero especialmente aquellos en los cuales se colocan vacunas, es posible ver en la sala de espera de estos centros, a numerosas mujeres que en compañía de sus pequeños hijos, aguardan su turno para la vacunación. Muchas de ellas llegan en moto y bicicletas, otras lo hacen caminando y transportando a sus hijos en los clásicos cochecitos.

Cada lluvia hace de la calle Martín de Gainza un verdadero barrial y, para completar, la cuadra es transitada por camiones de transporte que dejan profundas huellas a su paso.

Cuando hay barro, caminar se torna riesgoso, cuando está seco también ya que la calle queda con marcados desniveles, pozos de todo tamaño que hacen del tránsito por ella una verdadera odisea.

Ya en una ocasión se destacó que la calle Casimiro Liaudat, a metros de la sala, se encuentra en muy buenas condiciones, contrastando con Martín de Gainza. Tal vez, como algunos de los vecinos de la zona dicen, el tipo de tierra utilizada en el relleno sea la causa de esa notable diferencia. Por la razón que fuera, lo que se necesita cuanto antes es que la calle quede en condiciones de transitabilidad. 

Una vista general de la calle.

Una profunda huella a centímetros de la entrada principal.

 

Otro huellón, en este caso visto desde calle San Lorenzo hacia C. Liaudat.