13 de noviembre de 2011

El Baradero que no miramos: Plaza Rivadavia, cuando el interés general es superior

“La municipalidad de Baradero dona a título gratuito a la Dirección de Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires, la manzana de propiedad municipal ubicada entre las calles Sáenz, Thames, Medrano y Gallo […] Esa donación se efectúa con el exclusivo propósito de que en dicho terreno sea instalada la Usina de Aguas Corrientes y sus obras complementarias, proyectadas para esta ciudad.” Así, los artículos primero y segundo de la ordenanza 320 de septiembre de 1949, pone fin a lo que fue la historia de la Plaza del Oeste o Plaza Bernardino Rivadavia.

Como ya hemos podido ver en otras ocasiones, los integrantes de la Corporación Municipal de 1857 fueron hombres con intereses variados una visión de futuro y desarrollo de la ciudad envidiables.

En ese caso fue Pedro Alonso quien propuso hacer una Plaza al Oeste de ciudad y propuso dos manzanas por aquella zona. Precisamente las dos donde hoy se ubican el tanque de agua corriente y la de más al NO, el edificio de Bomberos.

El paso de los años también nos dejan ver que como en todas épocas, las cosas son más fáciles de decir que de hacer. Aquellas manzanas destinadas a plaza fueron marcadas por postes en cada una de sus esquinas para tirar una línea de plantación de árboles, pero no hubo demasiada atención ni cuidados efectivos.

Al parecer y según cuenta en distintos registros, el lugar era bajo, fácilmente inundable y la tierra de poca productividad. Pasaron algunos años de abandono y la Plaza del Oeste no era atractiva para nadie.

El método de concesionar esos espacios a privados que a mantengan, la foresten a cambio de la plantación de alfalfa y de un dinero mensual pagado por la municipalidad no se ve no era efectivo.

En 1875 el mismo emprendedor que cuidaba la Plaza San Martín, Pablo Cima, abandona este solar dados los malogrados reiterados intentos de reforestación. En ese año, la municipalidad decide ponerle nombre de Plaza Bernardino Rivadavia.

Los vecinos del lugar, una treintenas, se dirigieron en noviembre de 1884, al HCD para solicitar “se disponga el recorrido del canal de desagües” “debido a que no se ha hecho nada tendiente a impedir las frecuentes inundaciones de este ya importante barrio de Baradero, dejando así a la Plaza Rivadavia y los moradores de su contorno, sujetos a vivir sumergidos una buena parte del año bajo las aguas”. Esas lagunas continuas, barriales memorables y mucha humedad, al parecer fue un caldo importante para el desarrollo de sapos, por lo que inmediatamente el pueblo la bautizó como la “Plaza de los Sapos”.

No hubo soluciones rápidas ni del todo efectivas. Sguiendo a Alberto Micucci Tarsetti, en su Historia del Partido de Baradero, podemos afirmar que, si bien los datos son borrosos sobre lo que sucedió desde aquel año mencionado, hasta “la segunda mitad del siglo XX” esa Plaza se utilizó como una especie de corralón municipal dodne pastaban los animales que se utilizaban.

Se utilizaron varias técnicas para “elevar” el terreno y que no se inunde. Ararlo, rellenarlos primero con basura luego con tierra. Pero recién en 1914 se conoce el dato de que HCD concedió a clubes de fútbol el predio para que realicen torneos deportivos y se hagan cargo de la mutención. Hubo varios clubes que lo intentaron pero sólo a partir de febrero de 1931 el actual Club Bernardino Rivadavia, tuvo la posibilidad de desarrollar allí sus actividades deportivas.

La resolución definitiva se logró por ordenanza de junio de junio de 1932, el artículo sexto rezaba: “puede declararse caduca esta concesión en cualquier fecha, en el caso que dejara de llenar los fines para que fuera cedida, o en el caso de que una causa de fueza mayor y de utilidad pública pueda requerirlo.

Esa causa llegó en 1949.

2 thoughts on “El Baradero que no miramos: Plaza Rivadavia, cuando el interés general es superior”
  1. Recuerdo que allí funcionaban los circos, y los parques de diversiones que llegaban a Baradero, en la década del cincuenta.- Asimismo funcionó, -donde hoy funciona la Escuela 502-, la primera terminal de Omnibus, en los años sesenta. No tuvo aceptación porque todos decían que quedaba muy lejos.- Se sostenía que los micros debían salir de Plaza Mitre.- Obviamente hoy tampoco sería buen lugar para una terminal de omnibus, ya que el espacio era y es muy reducido para tal fín.- Excelente destino el que tiene actualmente de sede de Bomberos, Policía y Escuela.-

  2. lástima que esté tan abandonado!!!! ¿ a quién corresponde pintarlo y restaurar las verjas? últimamente se han realizado podas en los árboles quedando más prolijo y colocado nuevas luces, los vecinos deseamos que se siga mejorando para el bien de toda la comunidad.

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