El Senado dio un paso clave para modificar el sistema penal juvenil en Argentina
INFORMACIÓN GENERAL
Las comisiones de Justicia y de Presupuesto emitieron dictamen favorable al proyecto que crea un nuevo Régimen Penal Juvenil, cuyo cambio central es bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
La iniciativa ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y el oficialismo —La Libertad Avanza— busca convertirla en ley en una sesión extraordinaria del Senado prevista para la próxima semana.

¿Qué significa “bajar la edad de imputabilidad”?
La edad de imputabilidad es la edad mínima a partir de la cual una persona puede ser considerada penalmente responsable por un delito.
Hasta ahora, en Argentina, los menores de 16 años no podían ser condenados penalmente. Si el proyecto se convierte en ley, los adolescentes de 14 y 15 años podrán ser juzgados y recibir condenas dentro de un régimen especial.
Principales cambios que introduce el proyecto
1. Nuevas penas
Se establece una pena máxima de hasta 15 años de prisión para delitos graves como homicidio, robo con violencia, abuso sexual o secuestro.
Para delitos con penas menores a 10 años, se prevén medidas alternativas, como:
Amonestaciones.
Prohibición de acercamiento a la víctima.
Servicios comunitarios.
Monitoreo electrónico.
Reparación del daño.
Restricciones para concurrir a determinados lugares.
Inhabilitación para conducir.
Es decir, no todo delito implicaría prisión efectiva: el régimen incorpora sanciones no privativas de libertad.
2. Creación de institutos especializados
El proyecto establece que:
Los menores condenados deberán cumplir la pena en instituciones específicas para adolescentes, no en cárceles comunes.
Se garantiza el derecho a la educación, atención médica y tratamiento por adicciones.
El personal deberá estar especializado en niñez y adolescencia.
Queda prohibida la convivencia con detenidos adultos.
La intención declarada es combinar sanción penal con un enfoque de reinserción social.
Contexto político
El dictamen se dio tras exposiciones de familiares de víctimas de delitos graves. El oficialismo impulsa la reforma como parte de una agenda más amplia vinculada a seguridad y orden público.
¿Por qué es un tema polémico?
El debate gira en torno a dos posiciones principales:
A favor: se sostiene que algunos delitos graves son cometidos por menores de 16 años y que el Estado debe poder juzgarlos penalmente.
En contra: se argumenta que bajar la edad no reduce el delito y que puede vulnerar estándares internacionales de protección de la infancia.
Desde el punto de vista jurídico y criminológico, la discusión no es solo sobre castigo, sino sobre eficacia preventiva, responsabilidad estatal y derechos de niños y adolescentes.
En síntesis
El proyecto:
Baja la edad de imputabilidad a 14 años.
Establece penas de hasta 15 años para delitos graves.
Incorpora sanciones alternativas.
Crea un sistema de detención separado y especializado para menores.
Ahora resta que el Senado lo trate en el recinto. Si se aprueba sin cambios, se convertirá en ley.
