Masacre en Noruega: un doble atentado dejó al menos 87 muertos
El primer atentado fue en la sede gubernamental, donde hubo siete muertos. El primer ministro resultó ileso. Luego hubo un tiroteo en una isla donde centenares de jóvenes participaban de un mitin oficialista: 80 perdieron la vida.
Al menos 80 personas murieron ayer en un ataque a tiros contra un campamento juvenil organizado por el partido oficialista en la isla de Utoya, en un lago a 40 kilómetros de la capital noruega. Dos horas después perdieron la vida otras siete personas en un atentado, con un artefacto explosivo, al complejo gubernamental de Oslo. La policía arrestó a un sospechoso luego de la balacera y cree que el tirador también está relacionado con el ataque en Oslo, que dejó además alrededor de 90 heridos. El hombre, de 32 años, estaría vinculado con grupos europeos de extrema derecha. Anoche, los uniformados registraban la vivienda del sospechoso detenido en el este de la capital noruega. Según las autoridades, el supuesto atacante vestía ropas de policía, aunque no pertenece a la fuerza, y algunos testigos lo habrían sido visto en las cercanías del edificio gubernamental de Oslo momentos antes de la explosión.
La matanza en el campamento de las juventudes socialdemócratas se produjo tras entrar en él un hombre con uniforme de policía, que abrió fuego a discreción. En ese momento se encontraban en el lugar unas 560 personas y estaba previsto que hoy, sábado, las visitara el primer ministro noruego, el socialdemócrata Jens Stoltenberg. Según informes de los medios, se desató el pánico entre los jóvenes asistentes, muchos de los cuales saltaron al agua y nadaron hasta tierra firme.
“El ataque tiene dimensiones catastróficas”, afirmó el director de la policía local, quien agregó que la situación era aún incierta, ya que se encontraron muchos cuerpos sin vida en la isla, por lo que la cifra de muertos aún podría aumentar. En principio las autoridades habían hablado de al menos diez muertos en el tiroteo en la isla.
Tras la detención del hombre en Utoya la policía encontró explosivos no detonados en la isla, aunque no se dio a conocer de qué tipo de explosivos se trataba.
Dos horas antes del ataque, un atentado con bombas contra el complejo gubernamental en Oslo dejó siete personas muertas y casi un centenar de heridos. Mientras se retiraban los cuerpos de los muertos y un gran número de heridos eran atendidos en hospitales de Oslo, la policía evacuaba la estación de trenes por temor a más explosiones en el centro de la ciudad.
La planta baja del edificio donde está la oficina de Stoltenberg “fue barrida” por la explosión, dijo un testigo. El Ministerio de Energía y Petróleo, cerca del lugar, resultó devastado. Ni el ministro competente, Ola Borten Moe, ni el jefe de gobierno, los dos del laborismo, resultaron heridos.
“Todo el edificio tembló, pensábamos que era un terremoto”, dijo un periodista de la televisión pública NRK que se encontraba cerca del escenario de la detonación.
Como se trata del período de vacaciones, cuando el complejo gubernamental se vio sacudido por la fuerte explosión de la bomba, la mitad de la capital se encontraba en las afueras o en el campo, al sur del país. Poco después llegó la segunda noticia alarmante desde una colonia de la organización juvenil del laborismo: un hombre aparentemente vestido de policía disparó contra los jóvenes que acampaban en la pequeña isla.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, y el ministro de Justicia, Knut Storberget, informaron en una conferencia de prensa que el detenido es un noruego de 32 años que anoche era interrogado por la policía. El ministro no informó si actuó solo o no. El premier instó a que el país se mantenga unido y envió un mensaje a los autores de los ataques: “No destruirán ni nuestra democracia ni nuestro compromiso por un mundo mejor.”
Fuente: Efe y dpa. Tiempo Argentino.

