Panamá 2019: Apertura de la Jornada Mundial de la Juventud.
Solo dejamos de ser jóvenes cuando dejamos de soñar, la síntesis responde a parte de la Homilía brindada por el Arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta a celebrar la Eucaristía en la ceremonia de apertura de la Jornada Mundial de la Juventud. Reunidos en el Campo Santa María la Antigua, con la presencia de 150 mil asistentes, entre peregrinos panameños y del mundo, voluntarios, Obispos, Sacerdotes, se daba inicio a la JMJ Panamá 2019.
Mons. Ulloa Mendieta decía en el comienzo, “desde aquí un 9 de septiembre de 1513 se irradió el evangelio al resto del continente americano, siempre bajo el amparo de María, la Madre. Solo dejamos de ser jóvenes cuando dejamos de soñar”.
También agradeció y dio gracias a Dios, “por ser la sede de la primera Jornada Mundial de la juventud donde María -“la estrella de la evangelización”- ha sido propuesta por el Papa Francisco a ustedes como modelo de valentía y coraje”. Agregando, “Ella, la joven, estuvo disponible para cumplir con el proyecto de Dios, para el que le había elegido y cuya respuesta es el lema de esta Jornada Mundial de la Juventud: ‹‹He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra››”.
Lo propio hizo con el Santo Padre, “Gracias Papa Francisco por confiar y darnos la oportunidad de hacer una Jornada para la juventud de las periferias existenciales y geográficas. Anhelamos que sea un bálsamo para la difícil situación con la que conviven sin esperanzas mucha de nuestra juventud”. A los jóvenes presentes, Mons. José Ulloa Mendieta señalaba, “ustedes queridos peregrinos de distintos países de nuestro planeta tierra, encontrarán en Panamá un pedacito del mundo entero. Nuestra historia de servicio, de ser punto de encuentro, de unidad en la diversidad, sin distinción de credo, raza, edad, sexo, nos convierten en una nación bendecida”.

