25 de junio de 2012

Ya hay que destinar casi la mitad del sueldo al pago de impuestos.

La carga tributaria alcanza niveles récord, según distintos estudios de la evolución fiscal

Un trabajador en relación de dependencia que cobre un sueldo del orden de los 10 mil pesos mensuales en el bolsillo debe destinar, según distintos estudios sobre la carga tributaria en Argentina, una parte cada vez mayor de su salario para el cumplimiento de las obligaciones impositivas. El dato surge de una estimación que combina el pago de Ganancias, Bienes Personales, Inmobiliario, Patente y gravámenes indirectos: los que paga al efectuar compras de ropa, alimentos, combustible, cigarrillos, automóviles, pasajes aéreos o cualquier otro bien o servicio (entre los cuales figuran el IVA e Ingresos Brutos pero también varios gravámenes específicos). Esa suma, según la estimación del Instituto de Análisis Fiscal (Iaraf) absorbe casi la mitad de los salarios.

Por supuesto, no se incluyen en este cálculo los impuestos que se pagan por hechos u operaciones que podrían considerarse excepcionales: cualquier transacción que implique depósitos bancarios (el famoso impuesto al cheque) ni tampoco los que se deben abonar por compraventas inmobiliarias, donaciones o sucesiones. Tampoco se computan las tasas municipales, que no tienen -técnicamente- naturaleza impositiva.

Los tributaristas coinciden en que, efectivamente, la carga tributaria ha alcanzado un nivel récord sobre los asalariados de clase media. Y lo atribuyen, fundamentalmente, a la falta de actualización de las bases imponibles (en los casos de Ganancias y Bienes Personales), combinada -en el caso del impuesto sobre el patrimonio- con los aumentos que han registrado las valuaciones fiscales tanto de inmuebles como de automotores.

Un trabajador soltero y sin hijos ya empieza a pagar Ganancias si cobra un sueldo neto de 5.700 pesos. Y ni siquiera importa que a ese salario llegue por haber trabajado horas extras, feriados o algùn otro adicional excepcional. En el caso de un trabajador casado y con dos hijos, empieza a tributar por el mismo impuesto a partir de los 8.000 pesos de sueldo. Con estos valores, Ganancias (como se explica en la página 4) ya alcanza a empleados de ingresos medios y bajos, cuando históricamente fue un gravamen que sólo pagaban los sueldos de escalas superiores. “El universo de trabajadores que paga Ganancias ha crecido enormemente, y además ha aumentado el monto que se paga en cada categoría de ingresos”, explican los tributaristas consultados. Dicho de otro modo, ahora son más los que pagan Ganancias y, además, los que siempre pagaron pagan mucho más (ver gráfico en esta misma página).

Algo similar ocurre con Bienes Personales. Este impuesto lo debe pagar cualquier persona que tenga un patrimonio superior a 305.000 pesos. Con una casa de tres dormitorios y un auto de gama intermedia, ya se supera esa base.

“Las valuaciones fiscales han aumentado mucho, por eso es que gente que hasta hace poco no alcanzaba el mínimo para pagar Bienes Personales ahora queda alcanzada por ese impuesto”.

Por patrimonios que oscilen entre 305 mil y 750 mil pesos, se paga por Bienes Personales el 0,5% del total. Después de los 750 mil, la alícuota crece al 0,75% hasta los 2 millones de pesos; luego al 1% entre los 2 y los 5 millones y llega al 1,25% en patrimonios superiores a los 5 millones.

OTRO CAMBIO CLAVE

Pero en los últimos años hubo otra modificación que ha hecho más fuerte la carga impositiva sobre el patrimonio. Antes se aplicaba el impuesto sobre el excedente de la base imponible. Esto significa que si alguien tenía un patrimonio de 350 mil pesos (que superaba el mínimo de 305 mil), debía pagar el 0,5% de 45 mil pesos. Desde 2008, el gravámen se aplica sobre el total: si el patrimonio está valuado en 305.500 pesos se aplica el 0,5% sobre los 305.500.

Por esto fue tan resistido por el campo el ajuste impositivo que aprobó hace pocas semanas la Provincia; porque no sólo implica un aumento del Inmobiliario Rural, sino además un aumento de las valuaciones que hacen “saltar” el impuesto nacional de Bienes Personales.

MEDIDO EN DIAS DE TRABAJO

En este marco se inscribe el estudio conocido esta semana (del Instituto Argentino de Análisis Fiscal) que indica que un empleado con ingresos de 6.000 pesos mensuales, debe trabajar 171 días del año para pagar impuestos, mientras a uno con sueldo más alto le llevará entre 10 y 20 días más.

El estudio ubica a la Argentina entre los países con mayor carga tributaria del mundo.

Cuando este Instituto marca que un trabajador en relación de dependencia ya debe destinar casi la mitad de su salario al pago de los impuestos hace una estimación que, por supuesto, no computa únicamente los gravámenes que el contribuyente paga en forma directa sino aquellos que la política tributaria define como indirectos y que las personas pagan sin tener conciencia de que están pagando un impuesto.

Como se explica en la nota principal de la página siguiente, a través de cualquier compra cotidiana que se realiza, se paga un impuesto. Pero en algunos casos, llega a tener una fuerte incidencia: al cargar nafta, por ejemplo, se paga el 65% por la carga impositiva que tienen los combustibles. Al cargar crédito para el celular, el 27%. Por supuesto, cualquier compra de supermercado está gravada además con el 21% de IVA. Estos son los componentes que se estudian para llegar a la conclusión de que casi la mitad de un sueldo medio va a parar a las arcas del Estado.